Elegir un tanque de almacenamiento adecuado comienza por una cuestión aparentemente sencilla: ¿cuánta agua necesitamos guardar? Sin embargo, responder correctamente exige analizar diferentes variables relacionadas con el consumo, la reserva necesaria, el espacio disponible y el uso que tendrá el agua.
Un depósito demasiado pequeño puede no garantizar el suministro necesario, mientras que uno sobredimensionado puede incrementar la inversión y ocupar un espacio que podría destinarse a otros usos. Por eso, el dimensionamiento debe formar parte de un estudio técnico y no basarse únicamente en una estimación aproximada.
¿Qué significa dimensionar un depósito?
Dimensionar un tanque de almacenamiento consiste en determinar la capacidad y características que necesita para responder a las necesidades de una instalación.
La capacidad debe estar relacionada con el consumo y con la función que tendrá el agua almacenada. En algunos proyectos será necesario disponer de una reserva durante un periodo determinado; en otros, el depósito formará parte de un proceso que requiere entradas y salidas continuas.
Por tanto, no existe una capacidad universalmente adecuada.
¿Qué ocurre si el depósito está sobredimensionado?
Un depósito de mayor capacidad no siempre es mejor.
El sobredimensionamiento puede aumentar la inversión inicial y generar una ocupación de espacio innecesaria. Además, dependiendo del uso, almacenar cantidades superiores a las necesarias puede no aportar ninguna ventaja.
La capacidad debe responder a una necesidad real y estar justificada por las condiciones de funcionamiento de la instalación.
¿Y si el depósito es demasiado pequeño?
El problema contrario puede resultar todavía más relevante.
Una capacidad insuficiente puede provocar que la instalación no disponga de agua cuando la necesita, especialmente durante periodos de consumo elevado.
Por ello, el cálculo debe contemplar no solo el consumo medio, sino también las situaciones previsibles que puedan incrementar la demanda.
Por ello, la elección de un tanque de almacenamiento debe basarse en un análisis completo de las necesidades de la instalación. El consumo, la reserva necesaria, la disponibilidad de suministro, el espacio y las condiciones ambientales son factores que deben estudiarse antes de tomar una decisión.
En Tankeros diseñamos y fabricamos soluciones de almacenamiento de agua adaptadas a las características de cada proyecto. Un correcto dimensionamiento desde el principio permite disponer de una infraestructura más eficiente, fiable y preparada para responder a las necesidades presentes y futuras.



