7 consejos para elegir el suelo exterior de tu vivienda

consejos para el suelo exterior de tu vivienda

El suelo exterior es uno de los elementos de tu vivienda que más va a trabajar en silencio. Tiene que sobreponerse a lluvia, sol, heladas, tráfico constante y cambios de temperatura a lo largo de los años. Elegirlo bien desde el principio es mucho más barato que cambiarlo cuando empieza a fallar. Estos siete consejos te dan los criterios que necesitas para tomar esa decisión con cabeza.

Nuestros 7 consejos para elegir el suelo exterior de tu vivienda

  1. Define el uso antes de mirar ningún catálogo. No es lo mismo un acceso de entrada que una terraza de uso social o un borde de piscina que un camino de jardín. Cada uso tiene exigencias técnicas distintas en cuanto a resistencia mecánica, antideslizante y absorción de agua. Empezar por el uso, no por el aspecto, es lo que garantiza que el material que elijas aguante donde lo vas a poner.
  2. Comprueba siempre la clase antideslizante. Para cualquier suelo exterior que pueda mojarse, que por norma general hoy en día es prácticamente cualquier, la clase mínima recomendable es la C3. Los acabados muy lisos, aunque pueden ser preciosos, son un riesgo real en superficies expuestas a la lluvia. Este dato figura siempre en la ficha técnica de la pieza y no te va a costar más elegir bien desde el principio.
  3. Verifica la resistencia a las heladas. Si vives en una zona con inviernos fríos, el material debe tener una absorción de agua inferior al 0,5 % para que sea capaz de soportar los ciclos de hielo y deshielo sin descomponerse. Un material poroso absorbe agua, que al congelarse se expande y provoca fisuras que destruyen la pieza en poco tiempo. Es el error más frecuente y el más caro de corregir.
  4. No subestimes la importancia de la pendiente. Un suelo exterior perfectamente plano acumula agua en las juntas y acelera el deterioro del material y del mortero. La pendiente mínima recomendada hacia el punto de desagüe es del 1,5 %, y debe estar prevista en la base antes de colocar el pavimento. Si la base ya está hecha sin pendiente suficiente, corrígela antes de poner ninguna pieza.
  5. Usa el adhesivo y la junta correctos. Confirma que el adhesivo tiene alta adherencia y es deformable, para absorber los movimientos provocados por la dilatación térmica. La junta entre piezas debe ser de al menos 3 mm, y mayor en formatos más grandes. El objetivo es que el material tenga margen de expansión.
  6. Compra todo el material de una vez y del mismo lote. Quedarte sin material a mitad de obra porque la serie se ha agotado, o tener que reponer con un lote distinto que tiene un tono ligeramente diferente, son problemas evitables con una buena planificación previa. Calcula la superficie con un 10-15 % de margen extra para roturas y recortes, y verifica que todas las cajas son del mismo número de lote antes de aceptar el pedido.
  7. Pide la ficha técnica completa antes de comprar. Cualquier tienda especializada debe poder facilitarte la ficha técnica de cualquier referencia de su catálogo. Si no la tienen o no saben dónde encontrarla, es una señal de que el asesoramiento que vas a recibir durante el resto del proceso va a ser igual de limitado. La ficha técnica es tu garantía de que lo que compras cumple los requisitos que necesitas.

Si quieres explorar opciones de suelo exterior con fichas técnicas completas y organizadas por uso, busca tiendas especializadas que te permitan filtrar por características y ver las especificaciones de cada referencia antes de visitar la exposición.

Comparte este post :

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Más vistas
Últimas Entradas
Categorías

Anúnciate con nosotros

Si quieres que tu artículo se muestre en nuestro publicador, infórmate a través de este botón.